viernes, 2 de octubre de 2015

droga adicción en jóvenes

El problema de la droga dicción en la adolescencia se refiere al abuso de sustancias ilegales o al uso excesivo de las legales. Este patrón de conducta continua conduce a problemas o preocupaciones graves: faltar a la escuela, situaciones de peligro, accidentes automovilísticos, problemas legales, con las relaciones familiares y las amistades.

El adolescente puede presentar “dependencia de drogas”, que se refiere al uso paulatino de drogas o alcohol, incluso cuando se han desarrollado problemas graves al consumirlos.

La señal más evidente de una dependencia de drogas incluye un aumento de la tolerancia o una necesidad de tomar cantidades mayores de las sustancias para lograr los efectos deseados. Se dice que una persona es dependiente cuando se da el “síndrome de abstinencia”, manifestaciones físicas y emocionales por falta de las mismas, el individuo percibe la necesidad de consumir cada vez en mayores cantidades para percibir incrementos de los efectos.

Hay un tercer apartado que debemos tener claro y es la “dependencia química”, que es el uso compulsivo de sustancias que pueden ser drogas o alcohol, y la incapacidad de dejar de utilizarlas a pesar de todos los problemas causados por su uso.

Las drogas más frecuentes utilizadas por los adolescentes
La accesibilidad de los jóvenes a las bebidas alcohólicas es cada vez mayor, a pesar de las prohibiciones impuestas de su venta a menores. La edad media de inicio en el consumo del alcohol entre los escolares anda entre los 14 y 15 años, las niñas no se quedan muy atrás, aunque consumen cantidades menores.

Un 80% de las muertes que se dan entre adolescentes se deben a causas violentas y dentro de ellas las relacionadas con drogas o alcohol representan el 50%. Existe un mayor porcentaje de suicidio en los adictos a estas sustancias. Además, se consideran los factores familiares de gran importancia en el inicio y curso clínico de la adicción al alcohol y otras drogas, ya que hasta un tercio de los niños tienen su primera oferta de consumo de bebida alcohólica dentro del ambiente familiar.
Las pantallas han absorbido a los más pequeños de la casa. Desde el momento que se levantan de la cama, un cristal con píxeles en su interior les sigue a todas partes. Desayunan con sus dibujos favoritos, van al colegio mientras juegan con la consola portátil e, incluso, varios de ellos ya son portadores de smartphones mejores que los de sus padres.
No es de extrañar que haya pequeños que aprendan antes el código de desbloqueo del móvil que el nombre de algún familiar. Estos son los llamados 'iNiños', unos infantes que podrían colgar un 'selfie' en las redes sociales nada más salir del útero materno.
Los críos de hoy en día tienden a estar apuntados a múltiples actividades extraescolares, por lo que es complicado poder reunirlos a todos en una plaza para jugar. Deportes, música, arte, escuelas particulares... El ritmo laboral de los padres afecta al rendimiento de sus hijos, quienes tienen un estilo de vida frenético para tan cortas edades. El estrés se está apoderando de una generación que todavía no sabe ni qué es la palabra estrés.

Cambiando dibujos animados por píxeles

En las pantallas que consumen, pequeños monstruitos de todos los colores, la mayoría de ellos del mundo asiático, les inculcan los valores de la amistad y de la lealtad, algo que ya conocieron los niños en el pasado con series como Heidi, la abeja Maya o Marco. Cada uno de estos personajes con sus muñecos, videojuegos y camisetas oficiales, explican que debemosayudarnos los unos a los otros.
Juguetes como las peonzas, las combas o las canicas pasaron a mejor vida, aunque de vez en cuando y gracias a las modas, renacen cual ave fénix durante un corto periodo de tiempo. Cada vez se escucha menos la frase 'la ley de la botella, el que la tira va a por ella' y el clásico 'por mí y por todos mis compañeros'. No obstante, decir 'he capturado un Pikachu' o 'pásame ésta pantalla que no puedo', está a la orden del día.